lunes, 30 de diciembre de 2013

¡2014, Verás que sí, allí estaré!

Historias similares, semejantes, afines…  Allí, allá, aquí… Nos toca decir adiós al 2013. Quizás hoy, tal vez mañana, en algún rincón, acostado en la cama, sentado en el sofá, con música en los oídos, contemplando el arte o la naturaleza; el recuerdo nos invada y el llanto comience a brotar desde dentro… Una lágrima que, en su análisis más puntilloso, trasmite felicidad fugaz, transitoria, pasajera… Una lágrima que justifica lo bueno y lo malo, lo realizado, alcanzado, lo no logrado… lo fracasado.

Historias similares, semejantes, afines… Allí, allá, aquí… el tiempo es el dueño… Lo importante: hacer, actuar y vivir. Que el año entrante sea etapa de vibración, de sueños y sobre todo, de altruismo.   
     

Adiós 2013.

Para algunos una fecha marcada por la llegada de un nuevo retoño que comienza con el llanto, la primera sonrisa, la primera palabra… Para otros, despedida de aquellos que se han marchado para siempre; aquellos que tan sólo viven en el recuerdo, la nostalgia y en los sueños…

Llanto.

Fueron tantos… fueron muchos… probablemente seguirán siendo. Ambiguo y enigmático, presente estás en las alegrías, en la felicidad, en el dolor y la tristeza… Presente has estado en sociedad, en la soledad y sabes refugiarte allí, donde nadie más que yo soy partícipe, actor, responsable y… culpable.

Felicidad.

Dulce, tierna, apetecible, a veces momentánea, otras duradera, contagiosa, servicial, justa e injusta… Tienes un sabor a eternidad, te quedas plasmada en fotografías y recuerdos. Eres capaz de reflejarte en miradas, abrazos y gestos… Caminaste junto a mí, llegaste en momentos oportunos, has experimentado tu rostro en mi mirada, tus señas en mi sonrisa; te has hecho cuerpo de con mi esqueleto y alma con mis ojos…

Recuerdos.

Amasijo de melancolía, nostalgia, tristeza, felicidad… Ingredientes mezclados en su justa medida. Receta personal. Inventada. Tiempo oportuno de cosechar lo sembrado, de posicionarse frente a uno mismo. De saber lo que deberíamos haber hecho y lo que realmente hicimos… lo que no hicimos y deberíamos haber hecho…
Momento no de reproches ni de culpabilidad sino de cambios y compromisos.

Tiempo.

Comienzas, continuas y vuelves a empezar. Eres protagonista, espectador del ayer, hoy y del mañana. Eres testigo de muchos que sufren hambre, guerras, persecuciones…  Nace un nuevo día; el sol entrega su energía y vitalidad a millones de seres que hoy están y que mañana, no estarán… Aparece la noche que en su silencio y paz, acaricia el alma de miles de seres desparramados por el mundo. Y ahí estás, marcando el ritmo, viendo como aparecemos, caminamos, nos despedimos, fracasamos, triunfamos y nos dicen adiós…

Guerra.

Nadie puede ser indiferente a ello. No hay expresión humana para catalogar semejante crueldad y salvajismo. Niños, mujeres y hombres víctimas de ideologías políticas. Vidas apagadas en el anonimato, familias quebradas por algunos que deciden quién tiene el derecho a vivir y quien no. Personas donde sus derechos ya han sido derramados junto a su sangre…

2014. El tiempo lo decide.

El libro comienza nuevamente. Quizás el anterior no lo he podido finalizar, quedó marcado en algún capítulo o página… Soy autor, lector, personaje, mi propio destino. Puedo ser protagonista de otras historias. Entremezclar, interponer y hasta intercambiar…  A veces lloro porque tú lloras, puedo sentir, al colocar mi mano en tu pecho, esa tristeza que te ahoga… Otras tantas elevo la mirada al cielo, sonrío con fervor porque me trasmites felicidad permanente… Tantas veces quisiera ser participe de opiniones y decisiones políticas, a lo mejor aquí no entiendo pero simplemente preguntar: qué derecho tienen a matar, a exterminar pueblos por ideologías…

El 2014 será un año marcado por el compromiso, ¡lo sé!;  responsabilidad de ayudar al otro, inmiscuirse en proyectos que hagan al bien común.
El 2014 también será un año donde la solidaridad sea no sólo palabra sino acción…

Será un año, donde te mire a los ojos y tu alma pueda expresar la felicidad; felicidad momentánea o pasajera… pero seguro juntos la transformaremos en duradera y eterna.

¡FELIZ 2014!


jueves, 26 de diciembre de 2013

Cuando se apaga la luz…

Dedicado a todas aquellas personas que en estos días desearían poder reescribir la historia…. Aquellas personas que han perdido a un ser amado.

No puedo… avanzo y las piernas ya no responden, me pesa el cuerpo, me consumo por fuera… es tan grande el vacío, tan profundo y doloroso que hasta me impide respirar… aprieta mis pulmones, me agacho en los rincones y necesito llorar, traerte a mi memoria y enfadarme con la vida…  

Cómo has podido abandonarme así, sin más… Esta casa sin ti no tiene sentido, mi vida sin ti no tiene futuro. Este lugar es nuestro, me acurruco en la cama, aprieto tu almohada, respiro y siento aún, tu olor… Rezo, hablo, te suplico a ti y a todos los santos que por favor, por favor, sólo déjenme decirle adiós…  

Qué soledad más oscura… qué tristeza más dolorosa… me muero día a día, me consumo en los recuerdos, me ahogo en el ayer y no quiero despertar.

El silencio de la casa entremezclado con cada golpe que da aquél reloj, un sonido casi apagado y que por momentos, parece que desea detenerse…

No puedo… lo he intentado, lo intento… pero no, me faltas tú, amor eterno, nos juramos compañía pero jamás, nunca jamás nadie me dijo que te irías así, sin decirme ni siquiera adiós. Me he entregado en cuerpo y alma, eras mi mitad, mi vitalidad se entremezclaba con la tuya; éramos amigos, pareja, novios, amantes, fieles, el uno para el otro…

Estas paredes, los cuadros, la cama… todo en absoluto desierto. Camino por cada rincón y aún, siento que respiras. Me iba a la cama, me arropabas y eras tú quien apagaba la luz, nos decíamos hasta mañana sabiendo que un nuevo día comenzaba… Cierro los ojos con fuerza, intentando sentir que todo esto es un sueño, un terrible sueño…  pero no, la realidad es que te has ido; la realidad es que aquella mañana, como tantas, fui a la cocina, preparé tus tan amadas tostadas y el té, abrí las cortinas, dejé que el sol me de calidez en la cara y fui a buscarte…

Sólo me queda el feliz recuerdo de haberte conocido, los años compartidos, las fotografías, la juventud plasmada en blanco y negro. Si pudiese detener el tiempo… volver a escribir el destino… por qué no me has dejado despedirte…


Qué pena más grande, una tristeza que morirá conmigo. Un dolor inmenso tan difícil de explicar… aquellos que dicen que el tiempo cura creo no han acertado con el remedio… sólo reunirme contigo, volver a abrazarte, reír juntos y acurrucarme a tu lado, eso sería vitamina para el alma, renacer contigo.    

lunes, 23 de diciembre de 2013

El arte: sentimiento, pasión, eternidad


Elevo la mirada…
Posiciono mi cuerpo…
Extiendo mis brazos…
Entrego mi alma…
Penetras por mis oídos y fluyes por mis venas



El silencio se hace dueño de aquél majestuoso teatro, la multitud acomoda sus cuerpos para dejarse transportar a un universo donde la libertad, la imaginación y los sentimientos componen la esencia y la particularidad de aquél bailarín…

Un espacio donde el tiempo pasa a segundo plano, donde el mutismo, la mirada y aquella sensación de experiencia recíproca son invitadas de honor en un presente único e irrepetible. Un lugar donde las paredes claman volver a revivir y percibir, por medio de la danza, lo que sabios han transmitido a través de la música…   

Elevo la mirada, levanto el mentón, siento cómo la música me trasporta a un lugar que no es palpable… un espacio donde no hay tiempo, no hay preocupación, sólo existen melodías y ritmo.

Eres la comunicación más pura y sensible jamás vista… puente de unión entre lo tangible y lo intangible. Puedo, a través de mis sentimientos, permanecer contigo en el escenario, sentirme parte de ese mundo donde tú y la música son los actores que hacen que el arte recobre vida… Ser, en medio de la muchedumbre, el espectador más privilegiado del  “Don Quijote”, “El lago de los Cisnes”, “La Sylphide”, “Romeo y Julieta”, “El sombrero de tres picos”, “La siesta de un fauno”… y muchos más donde genios de la música clásica han entregado a la humanidad, tesoros que hoy; a través de tus movimientos, gestos, ritmo y amor, vuelves a resucitar y es aquí, donde el tiempo no tiene valor humano y la muerte no es considerada… Es pura esencia, el arte por excelencia y en su estado más puro…   
       
Posiciono mi cuerpo, me siento partícipe de tus melodías… comienzas a alejarme de este caos, del ahora, puedo sentir cómo dejo de ser yo para ser parte de ti… el escenario, el más absoluto silencio, aquellos cuerpos expectantes, déjame; déjame expresar lo que necesites que manifieste…   

Eres la música escenificada, cada parte de aquella partitura, te apoderas del pequeño mundo que te rodea, sientes el dolor manifestado en la música, la alegría revelada en ella; revives tradición, poetas, artistas; nos ennobleces a un infinito sin preocupaciones, donde la interioridad recobra fuerzas y deja fluir lo que somos; seres absolutos plagados de sentimientos, capaces de expresar y comunicar a través del arte.

Comienzas a exhibirte… extiendo mis brazos. Ven a mí, inúndame de pasión, de amor, de felicidad, de tristeza… llévame contigo, una y otra vez… comienzo a girar, comienzas a revelarte… somos uno, tú mi amada música, melodía de mi alma y yo, tu fiel bailarín… Al unísono, sentimos cómo la muchedumbre nos aclama, observamos cómo emocionamos, no nos detengamos…

Cada vez que el dolor de la música golpea en tu cuerpo, recordando aquél músico que compuso tan esplendorosa melodía, las veces que saltas, giras, vuelves y recorres cada parte del escenario inmortalizando aquellos tiempos de paz, alegría, guerra, sufrimiento y felicidad de siglos y siglos, no hay distancia alguna entre mi asiento y el escenario, puedo estar sentado frente a ti, observando, a una distancia diminuta cómo tú, bailarín de pura estirpe y aquella música son cómplices de tan exquisita receta artística.

No hay sensación más placentera que ser tu amiga íntima… déjame conquistarte, tu dulzura y serenidad me hacen ser quién soy, eres imposible de olvidar, eres única, te entrego mi alma, haz de mí lo que desees… ven, bailemos… Soy tu fiel bailarín y tú; tú, mi música amada…

Te mereces las lágrimas de emoción que brotan de la muchedumbre, eres dueño del silencio y de la unidad depositada en este instante, has logrado establecer un vínculo entre el compositor, la música y tú… Hemos estado aquí, sólo en cuerpo… pero allí, encima del escenario como burbujas flotando al ritmo de la música, sintiendo el miedo, la soledad, la felicidad, el dolor…


Eres mi dulce e infinita compañía… eres quien me deja expresar lo que siento. Penetras por mis oídos y rápidamente corres por mis venas… Me dejas comunicar, significar, fluir… Me ayudas a detener el tiempo, abrazar el universo, conquistar el presente, acariciar el infinito, contactar y vivificar a sus  intérpretes…


Las luces se apagan, el telón se cierra, el caos y el ruido vuelve a lo cotidiano… Por unos minutos pude escuchar, observar, palpar y sentir la verdadera esencia del arte… Aquí tu fiel espectador.


Las luces se apagan, el telón se cierra, la música ya no suena… por unos minutos fuiste mi eterna amiga, dueños de siglos y siglos, hemos dialogado con grandes maestros, pude acariciar la suavidad de tu energía,  hacer material lo etéreo, ser canal de tan espectacular mensaje… Déjame continuar siendo quien propague el arte puro… 
Aquí, tu fiel bailarín.       

lunes, 16 de diciembre de 2013

Navidad: la acción siempre es la misma…

El murmullo de los villancicos comienza a despertar… La tradición, la enseñanza, los sentimientos y a veces, la “obligación” me hacen desarmar aquella caja que año a año se envuelve según sus categorías: luces, bolas, pesebre, varios… La acción siempre es la misma…

En aquél entonces, cuando no participaba tan solo miraba y ni siquiera llegaba a colocar la estrella final. Aquella vez, cuando preguntaba si podía ayudar y ya no mirar… Aquella vez cuando hacíamos el pacto: yo lo armo, tú lo desarmas…. 

Otras tantas veces donde la pregunta era… ¿en qué lugar lo pondremos este año? ¿Al lado del mueble, junto al sofá, cerca de la ventana?... ¿Este año jugamos con el rojo, el plateado?

No lo puedo evitar… si bien la acción es la misma, la sensación y las emociones. Cuando me plateo por qué festejo la navidad; más allá de su tradición cultural y religiosa, sé que lo hago porque creo firmemente en el don de la palabra, la confianza, en las ganas de reencontrarme, en la llamada telefónica que me llena el tanque de afecto y me empuja a nuevos cambios… Porque sé que no somos eternos, que pasamos un tiempo y sólo dejamos un recuerdo…

Sentarme a contemplar aquellas figuras diminutas que año a año salen del armario para estar algunos días como actores del momento, me humedecen la verdadera esencia humana. ¿Qué poder tienen sobre mí? ¿Por qué,  si la acción es la misma?

De repente, sin querer o sin saber o, a lo mejor, queriendo y sabiendo, el sonido del reloj se hace único testigo de ese momento corto e intenso… aparece aquél villancico de la infancia, me observo y sonrío, me alegro por los que estaban, traigo al “aquí y al ahora” a los que se me han ido… puedo alcanzarlos con mis manos, abrazarlos y permanecer un instante… el tiempo que el reloj me lo permita.

Puedo disfrutar de mi pequeñez, de mí mismo y de los otros. Puedo pedir perdón olvidando lo pasado, dejando los rencores, te puedo mirar a los ojos y contagiar con la intensidad de la vida…

Aún puedo sentir el aroma que adentra a lo más profundo de mí… Hacerme pequeño y observar cómo otros extienden sus manos para colocar los adornos en el árbol de navidad… Puedo permanecer un instante al lado de aquél que luchó, me educó y a su manera me dijo lo que es la vida y cómo hay que vivirla… puedo, en este instante de recuerdos y alma húmeda, contemplarte, volver a mirarte y poder reírme contigo.

Es absurdo evitar que el alma no manifieste sus deseos y sus reminiscencias, es maravilloso saber que nadie se aleja de ti mientras tus recuerdos siguen allí… es extraordinario sentarse a contemplar y que cada lágrima que nace y se desliza sea porque el alma goza, canta y sonríe.

Qué dulce es la vida cuando te permite una segunda oportunidad, cuando te das cuenta que la equivocación es parte de la cotidianidad, que el fracaso y los errores son trozos de lana que sólo con paciencia y delicadeza se desenredan… Qué sabia es la naturaleza humana cuando el gesto, la mirada, el roce, el abrazo y el silencio son lenguajes únicos y oportunos que ayudan a expresar y transmitir lo que la palabra no puede porque carece de significado…

La acción es la misma… desarmar la caja del árbol de navidad y todos sus añadidos… El lugar es diferente. Las circunstancias son únicas. Esto es el verdadero significado que le atribuyo a la navidad: adaptarnos al tiempo y comprender que algunos se van… otros vienen;  recordar para no olvidar, para sentirse vivo y reír desde dentro; emocionarse por lo simple y lo sencillo; confiar en quien tengo al lado y ayudar cuando puedo hacerlo; olvidar aquellos “nudos” sin sentido, aquellos “trozos” de lana enredada para seguir tejiendo; perdonar desde el alma y con un abrazo; sentir que la vida avanza, que continua y que nos invita, día a día, a darnos la mano y disfrutarla.

Los villancicos ya han dejado de sonar… Las luces dentro de poco se apagarán… el árbol, el pesebre y todos sus complementos volverán a su destino. La acción es la misma. Pero ojalá; ojalá que algo diferente despierte en mí, que esta Navidad sea, además de recuerdos y copas elevadas, risas, tristezas, reencuentros, pérdidas, cambios y proyectos unas fechas para saber quién he sido, cómo soy y hacia dónde tengo que ir… 


viernes, 16 de agosto de 2013

Antes: Vocación… Hoy: Empleabilidad

Atrás quedó la ilusión de pensar: ¿qué estudio? ¿Qué me gusta? ¿Dónde puedo ser más profesional? La llamada vocación al estudio: seré médico, periodista, abogado, enfermero…

Atrás quedaron las ilusiones y los sueños de convertirse en el discípulo de aquél que nos ayudaba a emprender el rumbo de nuestra vida: “de mayor quiero ser cómo él”.

A la tan esperada y, a veces temida frase: ¿qué estudio? Llegan los miedos, las decisiones, la búsqueda de lo que más salida laboral tiene… Para algunos, sólo cuestión de suerte…. Para otros, sólo cuestión de “networking familiar o de amiguismo”, lo que sea pero encontrar el rumbo a la profesionalidad…

Hoy, una situación algo particular… evidentemente la mediocridad sigue siendo una de las carreras más afortunadas para una “elite” acomodada…
Para ser médico, abogado o profesor debes pasar por pruebas que unos pocos pueden acceder… pero para llevar un país adelante o tomar decisiones dentro de un parlamento sólo es necesario el “enganche”…
 ¿vocación?

La realidad es:

-Empresas posicionadas a nivel internacional –aprovechándose de la actualidad- buscan becarios con excelente dominio de idiomas, nivel avanzado de ofimática y si posees experiencia –aunque seas becario-, mejor… Un trabajo que en su tiempo era para adquirir profesionalidad, empaparte de grandes empresarios, comenzar a mamar la misión y cultura empresarial… 

En la actualidad, Becarios que, traducido a la jerga: Empresas que buscan trabajadores para llevar una acción adelante sin importar las condiciones, pagar lo mínimo y con un horario laboral como una persona con contrato indefinido… ¿vocación?

-Palabras rimbombantes y decoradas al muy estilo inglés… Trabaja desde tu casa, sin horarios, con tus capacidades… Todo para decir: tendrás un contrato mercantil en el que si no vendes no cobras… y por cierto, ¡páguese su seguridad social y conviértase en autónomo!… Un contrato y unas condiciones donde ya no eres "gasto" sino verdadero instrumento de generar dinero...

-El doble juego de: cómo ser un buen emprendedor… te ayudamos con subsidios para que comiences a lanzarte a tu pequeño proyecto… JAMÁS lánzate al proyecto y un grupo con alto poder adquisitivo te sustentan… La facilidad no se gana pero siempre son las trabas y la desmotivación.

Ayer –y las comparaciones son odiosas- podías tener perspectiva de futuro dentro de una Empresa… Comenzar como Becario, conocer la Organización, dejarse guiar… Podías pensar en una carrera profesional, hablar con tu jefe para realizar juntos una vida laboral donde crezcas como persona y como profesional… un bien para ambos: a más profesionalidad más rendimiento laboral. 

Hoy, sólo piensas en “gano poco, hago muchas horas, tengo miedo pero… tengo algo”: ese algo se llama trabajo.

¡Qué triste realidad! dónde unos pocos pueden jactarse de decir: “trabajo de lo que amo; amo mi trabajo”. Si estudias una carrera donde inviertes años en empaparte de conocimientos juegas con dos cartas: la suerte o el “enganche”… Si no estudias juegas con las mismas cartas… porque la mediocridad sigue reinando en la mente pensante de aquellos que dirigen un país, una empresa…

Con esto no quiero decir que estudiar o no estudiar son las mismas aguas que finalizan en el río –aunque… me lo planteo- pero sí, muchas veces te hace volver a tu juventud y cuestionar: ¿Habré estudiado lo correcto? ¿Me he guiado por mi vocación o simplemente por la realidad del momento? Y te cuestionas por los errores de otros: ¿Seré yo empleable?

Y aún más… Algunos dicen: el futuro es el mundo digital…. Otros: ofrecen cursos para desempleados que se encuentran al borde de la desesperación.  

Jamás te dirán: a) Realizas tranquilamente el curso; b)  Consigues un buen puesto laboral y; b) Pagas… ¡NO!, ¡JAMÁS! Es a) Pagas –obvio, con el descuento por ser desempleado-, b) Realizas  el curso y, c) Conseguirás trabajo, pero luego…. Aunque lo mejor aquí es decir “ a lo mejor conseguirías un trabajo a largo plazo…

Por si no es poco, y te adaptas al mundo digital tienes muchas Webs que ofrecen la oportunidad de buscar empleo… Subes tu CV + foto y envías a Empresas… ahora bien, si pagas, apareces primero… Es decir, pagas para que alguien del otro lado, haga clic en su ordenador para ver tu foto + CV antes que muchos más… o sea, una criba paga… ¿enganche?

Y si consigues llegar a la tan deseada “entrevista”, haber sido “pre-seleccionado” y la muy culta y amable Responsable del Departamento de RRHH (Selección) te dice: ¿Por qué esta empresa? Se despierta lo que llevas dormido y dan ganas de contestar: “Señora, ¿usted no es miembro de esta sociedad? Lo que busco es un trabajo…. Ser empleable… pertenecer al mundo de los "suertudos"… aunque abres los ojos y le pintas una realidad al más estilo Picasso: todo está en los detalles. Quien quiera entender, que entienda… 

A veces, es muy complicado ponerse en la piel del otro… si miramos a nuestro alrededor nos damos cuenta de esta cruda realidad… Personas con mucha experiencia sin trabajo; personas con poca experiencia pero con grandes carreras sin trabajo; personas con o sin, da igual… porque al final no tienen trabajo.

Lo que más me produce rabia –y porque también soy humano- es el aprovechamiento, colgarse de políticas injustas y no defender la dignidad del trabajo y de los trabajadores. Al final todo es política… mediocridad y bolsillo personal… Puestos acomodados, amiguismos y las capacidades y competencias quedan para un segundo nivel.

Claro está que algún "inteligente" con su bendita ideología puede tacharme de necio, revolucionario, injusto o alguna palabra adecuada a su uso habitual: porque es fácil plantear una teoría y dar soluciones cuando jamás ha sido mojado.

En fin, vivimos en un mundo de continua lucha… de superación. Donde debemos reciclarnos, adelantarnos a lo que nos dicen y sobre todo: luchar por lo que nos pertenece. Aplaudir a quien reclama lo justo, ensalzar a los que miran y velan por los otros… Pero también debemos señalar al injusto, al que promete y no cumple… y no olvidar. 

viernes, 2 de agosto de 2013

El mundo del revés


Actualidad... 

-Argentina: Cristina Fernández… Una guerra entre la Iglesia argentina y duras acusaciones. Hoy, en su nueva campaña política, el Papa (su fiel enemigo) junto a ella y él regalándole zapatitos para su nieto.

-Italia: Berlusconi. Resulta que con la edad que tiene puede mantener sexo desaforadamente con chicas menores… Tiene la mejor inteligencia de hacer fraude a su país… pero, no irá a prisión por su EDAD.

-España: La hija del Rey tranquilamente se ha ido a Suiza. Cansada de cámaras y periodistas ha decidido así, tan rápidamente pedir a La Caixa un traslado… al país más rico de Europa. Es decir, ella tiene el privilegio (con un marido presuntamente corrupto) de cambiar las veces que quiera de residencia… ¿cómo lo ves?

Un mundo dónde la mediocridad es un valor que hay que tener en cuenta…

Un mundo en el que unos pocos piensan en su bolsillo y en su calidad de vida. 
Da igual que mujeres que han trabajado toda su vida hoy, estén mendigando para comer… 
Da igual que familias enteras se vayan a la calle por no poder pagar sus hipotecas. 
Da igual que una anciana no tenga donde ir y se muera como un animal… 

Todo da igual… La pobreza, la desigualdad social, la corrupción, la falta de sanidad, la falta de educación…

Mientras millones de familias en el mundo intentan llegar a finales de mes y poder darles de comer a sus hijos; millones de políticos piensan en cambiar sus coches, lujosas casas y peleas ridículas para subsistir en el poder… Anteponiendo sus absurdas y “oscuras” ideologías ante lo prometido, jurado y dando valor a una Democracia... 

Mientras miles de niños y ancianos son abandonados,  verdaderos mediocres deciden si es moralmente bueno o malo que una pareja gay tenga derecho a la adopción… Personajes ridículos que se creen que con un traje oscuro y una corbata a juego pueden decidir por los otros… esto no es democracia, esto es “ideología barata, mediocre y caduca”.
    
Vivimos en un mundo donde la mediocridad es elevada, ensalzada,  la inteligencia aplastada, machacada;  vivimos en un mundo donde estamos contagiados por algunos y vencidos por el miedo, el “no me meto”… todo nos da igual… hasta que no me toquen mi parcela.

Nos da absolutamente igual que un país construido por todos esté en manos de un obtuso mental  que no tenga respuestas para la situación actual… mientras cuatro mendigos políticos defienden su postura mirando, obviamente, su propio bienestar… parece ser que Maquiavelo estuviese dominando la situación desde el más allá…

Nos da totalmente igual que haya millones de pobres; individuos que se dejan el pellejo en cada trabajo… porque sólo pienso en mí y nada más que en mí... 

¿Qué pasaría si los curas y monjas tuviesen hoy un contrato mercantil? Cobras estimado Sumo Pontífice si produces… Querida Hermana, cobrará su incentivo el día que traiga fieles a misa…  Estimado Monseñor, a partir de este momento, además de dar misas e intentar llevar sus ideologías religiosas a todo ciudadano deberá pagarse de su propio bolsillo la seguridad social… ser un autónomo más, pagar su alquiler, la luz, el agua y las compras en el supermercado.

¿Qué pasaría si los polituchos sólo cobrarían mil euros al mes? Se terminan las dietas y dinero que va y  viene… A partir de ahora mandará a sus hijos a colegios públicos, comprará  ropa en Zara y H&M, viajará en Tren, Metro y autobús…

¿Qué pasaría si aquellos que tantos gritan que la homosexualidad es una enfermedad su hijo / hija se declara abiertamente gay?


Mientras no salgamos de nuestras comodidades y, por un día, nos pongamos en la carne del otro… seguiremos en un mundo mediocre.

viernes, 31 de mayo de 2013

Melodía… la esencia de la vida

Te canto Vida: dejo que me eleves y lleves a lo más profundo de tu sabiduría….

Entre mis manos amaso y deshilo el rollo que me has dejado… Comienzo a tirar; se enreda, desata, ajusta y desajusta… vuelvo a intentarlo. 

Te paralizas vida, me golpeas como el agua sacude a sus piedras, me mareo en tan gran caos y tumulto, siento la más absoluta soledad…  Inmensas ganas de llorar, me duele el alma, el corazón, necesito abrazarte, quiero amarte y anhelo aferrarme a tu extraordinaria sapiencia…

Te canto Vida: quiero que me empujes, reconduzcas y experimentar el sabor de la felicidad que dejas compartir…

Sigo siendo el mismo niño con miedos y temores, me encuentro entre la puerta de lo habitual, lo rutinario y aquella que invita a lo desconocido, lo novedoso… Algo me incita a arriesgar, a apostar… al final el fracaso es la esencia de lo intentado y la mediocridad el descanso eterno de quien no tiene el coraje ni las ganas de seguir tu camino: luchar…

Te canto Vida: quiero dejar atrás lo rutinario, lo insignificante, darme cuenta que un minuto es medio siglo, una hora la vida entera, que las palabras son construcciones y que los hechos son marcas, sellos y ganas de seguir construyendo, queriendo, amando, viviendo…

Duele decir “hasta nunca” a quien de pequeño te tuvo entre sus brazos, se sufre al intentar cerrar los ojos y dejar brotar los mejores recuerdos de quien nunca más podrás volver abrazar…

Duele expresar un “hasta siempre” a quien me has puesto en el camino para avanzar juntos, intentar construir un proyecto y por qué no, envejecer de la mano…

Cómo lastima vida apreciar los más extraños sentimientos… como duele sentirte lejos aunque sé que estás cerca… Cómo duele no entenderte… Qué tristeza más extraña es sentir cuando un amigo se aleja, cuando ha decidido tirar de la otra punta del rollo y encauzar su destino hacia otro rumbo….

Te canto vida… Escucho cada melodía, avanzo según su ritmo; me detengo en cada obstáculo…

Me emociono ante lo nuevo, lo inmensamente feliz, lo constructivo y lo altruista…

Cuando vuelven los nudos cierro los ojos, siento el violín en tus manos, acaricio suavemente tu sabiduría y me lanzo a nuevos caminos…

Te canto vida, te canto lo que tú misma me has construido: ritmo, melodía y armonía…

lunes, 11 de marzo de 2013

"Hagan lo que digo... pero no lo que hago"

¿Quiénes son aquellos que se creen dueños y señores de manipular e intentar dirigir la conciencia del hombre…?  Por suerte vivimos en un siglo donde la libertad de pensamiento, la capacidad de decisión y el obrar según el criterio personal ayuda a construir…

¿Quiénes son aquellos que señalan con el dedo imponiendo el fuego eterno llamando “viciosos” y “ani-naturales” a personas que tienen otra opción sexual…?


¿Quiénes son los que detrás de un “vestido” rojo, negro con olor a incienso determinan los “puros” e “impuros” de corazón?

¿Quiénes son esos que arremeten contra una persona que piensa, actúa y siente diferente…? ¿Acaso el amor está sellado por una Escritura hecha a semejanza de una institución…? ¿Acaso el amor depende de una ideología? ¿Acaso el hombre debe pedir autorización para amar?

Quiénes son esos que se toman la libertad de decir a vox populi palabras llenas de ira, odio e incluso con cargas traumáticas contra personas que sienten amor hacia otra del mismo sexo; ¡sí! macho a macho o hembra a hembra… Adán con Adán, Eva con Eva... 

Son los que “predican” el amor al prójimo imponiendo sus ideologías, a sabiendas que detrás de ellos pueden manipular y manejar a su antojo a una pequeña parte de la sociedad… Son quienes no comen carne durante los viernes de cuaresma para rememorar lo que su “antecesor” hizo por “nosotros”… Son quienes piden dinero para elevar una intención al cielo para remover el alma de un ser querido del purgatorio al cielo...  

Son los que “taparon” a cientos y cientos de “señores” con vestidos negros que se aprovecharon de la inocencia de almas pequeñas… personajes que fueron llevado a lo más alto de los altares para ser “venerados” por quienes comparten una aberrante ideología destructiva y separatista. Personas que actúan siguiendo renglón a renglón una escritura manchada de mentiras, traiciones, manipulaciones e intrigas… 

Personas o personajes que saben los 10 mandamientos a la perfección pero a la hora de llevarlo a la práctica es más fácil que hagan lo que digo pero lo que hago... 

Son personajes rodeados de lujos, anillos dorados, palabras rimbombantes pero con escasa mirada a una sociedad que detesta sus discursos medievales. Son señores feudales (término que aún en ellos permanece intacto) que intentan administrar a un pueblo; un pueblo que es libre, carismático, “moderno” y por qué no, metrosexual… 
Un pueblo que no sentencia por condición sexual; un pueblo que evoluciona siguiendo un principio: el altruismo. 
Un pueblo que no lapida a una mujer que, luego de haber sufrido una violación, aborta porque su trauma no la deja vivir… Una mujer que necesita la “mano de todos” y no la espalda de “algunos” con la dura sentencia divina: el infierno.

Son ancianos secos de corazón, desenamorados de la persona humana importando más la ideología y las ansias de poder. Son seres carcomidos por el odio y la soberbia, por lo que ellos llaman: los pecados capitales. 

Son seguidores de estos señores, algunos “fanáticos”, cegados por la moralidad y las virtudes humanas… ¿cuáles?, aún no lo sé… Supongo que para ellos un homosexual no es virtuoso… no tiene “derecho” (porque ellos lo establecen) a entrar en el Reino de los cielos… Una prostituta, que por obligación tiene este trabajo para llevarles a sus tres hijos un plato de comida, no es bienvenida a la Santa morada del Señor. Un divorciado vuelto a casar con una separada jamás podrá (según los sabios señores de la Virtud) llegar a ver la Luz…

Son “fanáticos” dispuestos a dejar lo humano por lo trascendente, lo palpable por lo invisible. Son personas capaces de pedirle perdón a un cura detrás de una pequeña rendija porque han pecado con sus pares pero incapaces de mirar a los ojos y asumir la responsabilidad... porque es más fácil repetir palabras mirando a las nubes y a estatuas ensangrentadas que a la mirada triste de quien tengo al lado… porque es fácil elevar al aire una oración por los más necesitados sabiendo que a las palabras se las lleva el viento, que extender una mano y dar el codo si es necesario…

A lo mejor para ellos soy un pecador, un blasfemo, un ser con el alma viciada, una persona que aún no ha encontrado la luz divina… A lo mejor para los “fanáticos” soy un absoluto hijo del demonio. Puede ser… algún día, en el más allá, pagaré lo que sea necesario, quemándome en el fuego del infierno junto a los ángeles caídos.

Seguirán siendo señores con vestidos de colores (según su estatus), fanáticos, seguidores de pura ideología… Algunos algo liberales (los menos y más silenciados); otros más ortodoxos (firmes con las Escrituras y la Tradición)… Mientras haya extremo habrá vida.

Seguiremos siendo críticos, amantes de las verdades, capaces de aceptar, de tolerar pero jamás de callar… Alzaremos la voz cuando se ofenda porque una Institución también debe respetar la libertad de los otros… ¡Eso que quede más que claro!

domingo, 27 de enero de 2013

Señores políticos


A quien corresponda,

Señores de la política. Muy señores míos, antes de comenzar quisiera pedirles disculpas por mi redacción ya que no suelo escribir mucho. Mi profesión es ser mamá y ahora, abuela.

He dado muchas vueltas antes de comenzar a escribir ya que no sé cómo expresar lo que deseo en un papel… Ahí va:

Soy madre de seis hijos, dos mayores y los otros cuatro aún tengo que enseñarles muchas cosas, espero la vida me dé esa oportunidad. También soy abuela de mellizos. Por desgracia mi marido me ha dejado; hace tres años, trabajando para traernos algo de comida, se ha caído desde un edificio en construcción. De aquél día en que mi marido nos dejó ya no sé lo que es ser feliz… Todas las noches lo sigo esperando, miro su foto y le ruego que bendiga a su familia…

 Actualmente me levanto todas las mañanas a las cinco para ir a trabajar. Preparo café, los coloco en termos y en cada parada de autobús intento ganarme un poquito de dinerillo… Hay veces que salgo muy satisfecha, puedo comprar dos barras de pan y la medicación de uno de mis hijos: el menor es asmático. He ido a la seguridad social pero entiendo que todos estén tan ocupados, nunca me han atendido. Claro está que aún hay gente más necesitada que yo.

Luis y María, los dos mayores han dejado sus estudios para ayudarme. Él tiene 19 años y se recorre toda la ciudad en búsqueda de trabajo… Actualmente está trabajando como mecánico. Le pagan por objetivos (así me ha dicho). El dueño del taller le explicó que le paga cuando un cliente sale satisfecho y que los primeros seis meses serán prueba así que no tendrá contrato. ¡Dios quiera le vaya bien y su jefe esté contento!

María tiene 18 años, es la madre de los mellizos de 2 años y sigue buscando trabajo. Su sueño era ser Maestra de niños con problemillas pero no ha podido aunque dijo que cuando tenga trabajo terminará sus estudios. Ahora sigue buscando y criando a sus niños ya que su padre dijo que no estaba preparado y nunca más apareció. La pobre tiene muchos dolores de espalda, al no tener dónde dormir nos apañamos y utilizamos cartones como colchón.

Señores míos, cuando era joven mi madre siempre me decía que tenga muchos hijos, que les dé la mejor educación y los valores de la vida… Cuando nos casamos y al tiempo llegó el primero, tocamos el cielo con las manos, supe que la felicidad es aquello que deseas…

Qué he hecho de injusto para vivir esta cruel realidad. A los 68 años tengo que abandonar mi casa porque no la puedo pagar… Camino más de 15 kilómetros al día para poder ganar 3 euros (a veces nada), escuchar en el silencio de la noche el llanto de mis hijos y las preguntas que no sé qué responder: Mamá, ¿Por qué vivimos así? ¿Por qué comemos sólo pan? Por qué... eso me pregunto yo, por qué.

Señores políticos, sé que su vocación es estar allí… ayudar a todos por igual. Supongo que cada noche al irse a dormir se preguntarán: ¿He hecho las cosas correctas? Sé que aquello que uno sueña de pequeño, que añora de joven se llama vocación. Yo tuve la vocación de ser madre… cada día aprendía, me preocupaba, dejaba mi vida por ellos… porque sabía que el futuro me regalaría grandes personas: con una vitalidad que sólo sus padres pueden empujar a hacer realidad… y es ahí cuando puedes respirar profundamente y decir: gracias..

Poco a poco me apago… La salud no me ayuda, la soledad creo que es la enfermedad que más se apodera de mí… aunque no hay tiempo para llorar, mis energías están puestas cada día en sacar a mi familia adelante.

Vivimos en una casa que no es nuestra… Ni siquiera sé de quién es. Dormimos en colchones que otros ya no utilizaban… Hay una palabra que siempre he escuchado y hoy me hago propietaria: Dignidad.

Señores políticos, hace mucho tiempo que ya no tengo alma. Me he convertido en una mujer sin lágrimas. En una anciana que no se morirá hasta que sus hijos estén preparados para luchar contra una vida que se empecina en dar piedras, troncos y espinas.

Redactaba esta carta para pedirles que cada noche, al irse a dormir, abran sus mentes… piensen que en esta tierra hay muchas Juanas… hay muchas como yo que tenemos hijos, que nos vamos a dormir con el estómago vacío, que somos madres por vocación, al igual que sus mamás…

Señores políticos, si esta carta llega a sus manos recuerden una palabra: Dignidad.  

Muy atentamente,
Juana
Madre de una familia  

P/D: Supongo que ser político es como ser mamá: El tiempo es la dedicación al otro…

jueves, 24 de enero de 2013

Aún...


Aún sigo amándote… He luchado contra todo para olvidarte, imposible.
Muchos son los recuerdos y sentimientos.  He intentado arrancarte pero no puedo.
Ordeno a mi corazón que deje de llorarte pero sigue envejeciendo por ti.
Ruego a la vida me devuelva tu amor y el cielo se apiade de mis plegarias. 

Muchos años han pasado, la esperanza sigo en pie, algún día volveré a tocarte…
Inmortal será mi alma para reencontrarme con tu amor y descansar junto a ti.
Ojalá el destino sea sabio, nos una en el camino, prometo sino desafiar a la muerte.

Regálame un último beso, alimenta mi ilusión, sacia mi sed con tu amor… 
Entrégame tus abrazos, sólo por un instante. Déjame decir un último: ¡Te quiero!
Grandes e infinitas son las gotas de amor que jamás vaciaran a mi alma.
Regálame una palabra, hazme creer que serás para mí… aunque sea: ilusión.
Entrégame tus labios. Seca mis lágrimas esta noche. La soledad será mi amiga.
Sabes que te quise. Que te espero. Que no te olvido. ¿Por qué no has regresado?
Amor mío…
           Caridad te he pedido... 
           Piedad te sigo pidiendo... 
           A lo mejor,  lástima te suplico...    
           Sólo un beso, un abrazo y un último ¡te quiero!
           Aún te espero... 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Escribo para no olvidar


Qué sería de mí sin este sol que aún puedo sentir en mi rostro…

Qué sería de mí sin este maravilloso parque, poder aún elevar la mirada al cielo y ver, de vez en cuando, algún pájaro que se digna a revolotear por este jardín.

Qué sería de mí sin mis pensamientos…

¿Se acuerdan hijos míos? Tengo en mi memoria cada nacimiento, la felicidad de escuchar en lo más profundo de mí, el primer llanto y la inmensa alegría de ser madre. Mientras cierro los párpados y entrego mis sentidos a la energía exterior, una vez más mis ojos se llenan de emoción… No dejo de preguntarme si habré hecho lo correcto, si he estado a la altura de cada circunstancia y se he sabido ser madre.

Queridos hijos, hace mucho que nada sé de ustedes… Seguro siguen muy ocupados y progresando en la vida. Por mi parte, todas las mañanas, desde hace seis años lo primero que hago antes de ir al comedor con los demás abuelos es ir a recepción. Cuando la hermosa niña de allí escucha mis pasos se adelanta a decirme: -“Abuela, aún nada… Ya llegará el día, vaya a desayunar que yo cualquier cosa le avisaré…” Me conozco a la perfección cada cuadro que lleva de la habitación a la mesa de entrada, cada día me cuesta caminar pero sé muy bien la cantidad de pasos que hay de un sitio a otro.
 
Queridos hijos, me gustaría contarles cómo es el hotel donde estoy desde hace años, sé que es mucho dinero el que ustedes pagan por mí… me apena ser un obstáculo en sus vidas… Tengo muchas amigas, todas casi de mi edad salvo Ledy, una abuelita de 95 años que me lleva 6 años… Ledy no habla, así que todas las mañanas, eso de las once me acerco a su habitación y leo las cartas que les escribo a ustedes...Ya que no sé dónde enviarlas, las guardo en un sobre y en el remitente siempre escribo “para mis hijos”… luego voy a la habitación donde está Ledy, me siento junto a ella, vuelvo a abrir el sobre y le leo cada día una carta… De esta manera sé que mis palabras no son volcadas al aire y sé que esta diminuta anciana comprende cada oración… Creo que ella me entiende, sólo una vez, hace mucho tiempo vino un señor a visitarla. Desde entonces las enfermeras y yo le damos un poquito de ternura.
  
Hoy estoy sentada en el parque de este hotel.  Algunos abuelos caminan y hablan con sus seres invisibles, otros prefieren sostener sus vidas con un bastón y meditar en el más absoluto silencio. Muchos hacen amistades con las adorables enfermeras que día a día nos cuidan, nos preparan la comida y hasta juegan a las cartas con nosotras.  A mí me gusta esto, sentarme en este banco junto a orquídeas y algunas rosas amarillas, a lo lejos se vislumbra una montaña y cuando asiento mi mirada a lo lejos comienzan a aflorar mis pensamientos.

Qué sería de mí sin mis pensamientos… 
 
Qué magnifica aquella noche donde mi hijo mayor, con tanto sacrificio de su padre, al fin ha sido graduado. Sentía orgullo de tener mi primer hijo con su título, el sacrificio de pagar una Universidad y de trabajar duro todos los días se vio reconfortado esa noche… Me sentía una madre feliz y sobre todo, agradecida.

Qué hermosa aquella tarde del 8 de diciembre donde los dos se turnaban para colocar las bolitas en el árbol de navidad. Intentando colorearlo y darle brillo para que los Reyes Magos se sorprendan y dejen allí muchos regalos.

Aún tengo en mi interior esa duda que supongo, jamás será esclarecida, ¿habré sido buena madre…? He aprendido cada día, intentaba transmitir el sentido de la vida, el aprecio por la sencillez y a sujetarse en las penurias. Vuestro padre y yo hemos dado todo para que aprendan que la felicidad despierta cuando sus ojos se abren, que lo más importante en esta vida es construir y amar…

Queridos hijos… El frío comienza a penetrar en mis delicados huesos. Las enfermeras me dicen que entre a la Residencia, no es hora de estar fuera. A paso lento pero aún con ganas de seguir luchando me voy hacia mi habitación desde mi ventana sigo viendo la misma montaña y cómo el sol poco a poco nos presenta la noche…

Mañana será otro día, a lo mejor, antes de llegar a la mesa de entrada, la hermosa niña me diga: ¡abuela, ha recibido una carta…!

Por el momento, sigo con mis pensamientos…  

viernes, 30 de diciembre de 2011

Elevo la copa por ellos, por ti, por nosotros, por mí…


Esta vez, antes de realzar la copa para decir ¡Salud! y  ¡feliz año nuevo!, dejaré que los 60 segundos previos se vuelvan lentos y “míos”… Ese minuto, será justo el que necesito para recordar lo pasado, permanecer en el presente y lanzarme al futuro.

Por ellos…

Ya nada es como ayer, algunos de mis seres queridos; aquellos que también elevaban su copa para dar inicio al nuevo año y refrescar así el reloj de la vida, esta noche su ausencia y su buen recuerdo dejan un vacío que se transforma en una nostalgia que emana de lo más profundo del corazón de quien escribe. Por cada uno de ustedes elevo con orgullo la copa: ¡Salud! y deben saber que no habrá ni tiempo, ni melodías, ni cantos, ni paisajes que me hagan olvidar cuáles son mis raíces y el por qué de mi propio existir…

La distancia se vuelve triste y aún más lejana… pero la energía del amor tranquiliza la añoranza y hace que los recuerdos se proyecten en una dimensión alcanzable y casi palpable…

Por ti…

Quizá, aquél puente que atravesé una vez, donde la infancia quedó lejana para dar paso a otra etapa de la vida, marcó lo que hoy recuerdo… Cuántas cosas nos da la naturaleza y luego, ella misma sin decirnos, nos obliga a despedirnos. En estos 60 segundos llegaré hasta allí, a ese puente que nunca más he visitado… y ahí mismo elevaré la copa por ti, por aquella personita que un día sin decirnos adiós se marchó para jamás regresar… Cada mañana al despertar, corría hacia tu cama para ver si habías vuelto… así, durante años.  ¡Salud!, te diré… ¡salud! Y que sepas, que aún sigo mirando, ya no hacía tu cama pero sí hacia el cielo en busca de tu estrella preferida.

Por nosotros…

A lo mejor, para algunos de nosotros el año que despedimos haya sido una etapa marcada por momentos amargos, tristes o  desesperantes. Sea cual sea el motivo, que lo amargo quede sólo en una reminiscencia pasajera, que lo triste vislumbre luz e invada el corazón de gotas de felicidad; le de vitalidad y energía para poder, desde lo más íntimo, renacer con una sonrisa… Que el desespero no logre ahogar el paisaje lleno de retoños que podemos cosechar en un futuro cercano…

¡Salud! por nosotros que merecemos un mañana marcado por la esperanza de construir; 

¡Salud! por nosotros que somos capaces de dar a quien necesita sin esperan nada a cambio;
 
¡Salud! por nosotros que hemos aprendido, luego de una etapa de desolación, aridez y llanto, a vivir; a ser feliz, a luchar por lo que queremos y renunciar por lo que no podemos, por lo sustancial y por lo puramente pasajero… 

¡Salud! por nosotros que hemos sido capaces de cultivarnos de cada error, de amar a alguien por lo que es y no por lo que tiene, de escribir lo que emana del alma y no de que brota sólo de la cabeza, de llorar por lo que realmente duele y no por la pena…


Por mí…

Queda muy poco para que las agujas se junten y marquen un cambio de etapa… Sólo faltan unos minutos para que esta copa que tengo entre mis manos se alce y en el centro se encuentre con las demás para desearnos un año cargado de energías positivas y lo mejor de lo mejor para cada uno…

No dejaré de mirarme, de observarme a través de esa copa llena de ilusiones, sentimientos y nostalgia… Seré yo mismo, serán mis órganos, mis pensamientos, mi particularidad quien me diga ¡Salud!, y continúa imaginando, proyectando y amando…

Esta noche, extendamos la mando, elevemos la copa, mirémonos, reencontrémonos y digámonos ¡Salud!, un “Feliz año! repleto de buenas aspiraciones.

Un año donde ellos se den cuenta que lo importante no es aparentar sino  “ser”, que lo fundamental es “amar” y no “caer bien”.

Un año donde tú entiendas que el daño duele, que la competencia envidiosa rompe amistades, donde seas capaz de perdonar, de entender y de ser tú mismo; así tal cual eres, lleno de defectos pero inmensamente rico en virtudes.

Un año donde nosotros podamos aprender de los fracasos y de los errores y ayudemos a que otros no se desvíen del camino, evitemos el sufrimiento innecesario, enseñemos a caminar…

Un año donde seré yo mismo el que escriba mis “momentos”, mis “días”, mis “etapas”… en definitiva, mi transitar por esta vida.

¡Salud a ellos, a ti, a nosotros y a mí!

jueves, 22 de diciembre de 2011

La magia de vivir


Querida vida,

He decidido escribirte estas líneas porque algunos dicen que las palabras escritas son eternas y, que a las palabras pronunciadas se las lleva el viento. Quiero contarte todo aquello que tengo reservado en lo más profundo de mi alma, abrir cada cajón; cada rincón y escribir, tan sólo garabatear… A lo mejor, esto que escribo, algún día, lo vuelva a leer, se lo pueda mostrar a mis hijos, a quiénes comparten las mismas ilusiones, emociones y sentimientos y, tal vez, tengas una respuesta para que pueda seguir por este camino de vueltas y más vueltas.  

Me han contado que el día en que nací ha sido el día más maravilloso de mis padres, que has sido tú la que les has regalado mi presencia, así como mis primeros pasos y tantas cosas que de niño he hecho y que para ellos era motivo de alegría y felicidad… Es verdad, también he sido partícipe de esas alegrías, porque al final, lo que tú siempre has enviado han sido paquetes que contenían felicidad, ilusión y ganas de seguir disfrutando.

Pero mi querida y bien preciada vida, tengo que hacerte preguntas y ojalá, algún día puedas responderme… Seguiré, hasta el fin de mis días esperando a que el cartero traiga una carta de tu puño y letra.

Por qué cuando alguien se nos iba, cuando abandonaba este círculo y el vacío era el dueño de ese espacio que nada ni nadie podrá jamás cubrir; cuando el camino para otros se comenzaba a volver más estrecho y ya nada se podía hacer, cuando un “instante” se ha convertido en el protagonista principal de la historia más triste que nos toca atravesar; los sabios mayores decían: “así es la vida”…

Por qué has permitido que un niño tan indefenso tenga que enfrentarse a la ausencia de felicidad, de sueños por cumplir y de ilusiones infantiles… por qué un muñeco de trapo fue reemplazado tan rápidamente por un pañuelo para secar tantas lágrimas; por qué un señor de rojo que entraba por la chimenea le dejaba regalos a tantos y tantos y este niño sólo recibía un libro de oraciones para rezar por aquellos indefensos; los sabías mayores decían: “así es la vida”…

Por qué en la etapa que iba creciendo, madurando, amoldándome a las cosas que me rodeaban, dándome cuenta de lo importante que era para muchos y esos muchos cuán importantes eran para mí… y dándome cuenta cómo un girasol comienza a ser girasol cuando una mano siembra una semilla, nace su raíz para convertirse en planta y ser la dueña de sí misma, sabiendo que al mirar al sol podrá abrirse y vivir… Por qué en esa etapa tuve que aprender a caminar sólo y madurar sin ser adulto, decidir sin ser capaz de distinguir la sal del azúcar.

Cuántos porqués… Tantas preguntas con una única respuesta: “así es la vida”… Pero claro, al escuchar eso de aquellos sabios mayores, no había cuestionamientos, sólo seguir por el camino correcto y seguir esperando que alguien sea el cartero que diga: carta de la vida.

Aquí estoy, una vez más, contemplando este infinito universo donde la nada se hace mundo y donde el mundo, en su inmensidad se hace individual, donde las preguntas comienzan a tener respuestas y donde aquello que ha sido doloroso se transforma en sabiduría, donde las lágrimas del ayer han sido el crecimiento oportuno de hoy…

Aquí estoy, pero esta vez ya no esperando una carta cuyo remitente seas tú… Ha tenido que pasar mucho tiempo para darme cuenta de las inmensas oportunidades que me has brindado… y que el éxito no es la facilidad ni la respuesta dada, sino al contrario, es buscar, encontrar e interpretar…

Cuando he abierto mi propio sobre y he leído lo que yo mismo me decía, he tenido el momento más inolvidable de mi existir… He tenido imágenes, recuerdos, sensaciones y todo lo experimentado… y ahí estaba la respuesta, siempre estuvo pero claro, no lograba hacer lo que me pedias… ¡vive!

Eso era lo que decías… tantos años han tenido que pasar, tantas generaciones y tanto camino he tenido que recorrer para entender de lo tan significativo que es la respuesta: ¡vive!

Cuán importante fue aquél girasol: aprender a sobrevivir cada día buscando su máxima energía, el sol.

Porque cada respuesta siempre ha estado conectada con la pluralidad y con la positividad… vive, aprende de eso y enseña a vivir… Que ninguna lágrima sea en vano, llora cuando se van, llora por su ausencia pero que sepas que nunca te ha dejado… mientras lo tengas en lo más íntimo de tu vida, más está presente… porque ninguna luz se apaga sin que tú mismo la soples. Claro que duele, porque el vacío duele, el no “estar” entristece pero el saber que la vida se ha compartido enorgullece…

Vive, aprende de eso y enseña a vivir… Que nunca se te olvide el extender y dar la mano al otro… transmite tus energías y que sienta el calor de tus manos, comunica y entrega tus experiencias sino seguiremos en el mundo del avaro y del mezquino.

No tengas dudas en ayudar a quien lo necesita, en entregar tu corazón y tu disponibilidad… Siembra, riega y los frutos que darás te llenaran de satisfacción, emoción e ilusión.  

Vive, aprende de eso y enseña a vivir… Nunca esperes el cartero para la respuesta de tu vida. Eres tú el que tiene para cada situación, cada experiencia y cada momento la magia para actuar…

Nadie le dijo al girasol que mire al sol para vivir…