Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de enero de 2019

#Mi silencio

Ahí quedan...
Muchos recuerdos; sueños añorados, elaborados y pueden que, algunos cumplidos.

Ahí quedan...
Momentos no comprendidos y esos que no entienden que señalar con el dedo marca el mañana. Duele en silencio. Ahí quedan, pero aún no en el olvido.

Ahí quedan...
Esas risas en la enorme plaza, tristeza en esos rincones oscuros, despedidas y un simple hasta pronto.

Ahí quedan...
etapas estancadas, coartadas, auténticos seres que no fueron capaces de saber que un niño absorbe, imita, sufre y recuerda. Supongo no sabrán que es difícil decir quién eres cuando no sabes quién sos.

Ahí quedan...
aquellos que decían ser amigos y parece que el tiempo ha revelado su identidad. Los años no fueron suficiente para enganchar ese eslabón considerado valor.

Ahí quedan...
esos que comparten la misma sangre, algunos genes; esos que olvidan que en el pasado tuvieron manos extendidas. Esos que la tradición los llama familia, esos que reniegan del árbol genealógico o, simplemente, desean ser quiénes jamás serán.

Ahí quedan...
quiénes la distancia no les es impedimento, el pasado fue cimiento y en el presente son  amigos.

Ahí quedan...
mujeres limpiando sus veredas, averiguando nuevas historias creadas, inventadas o agrandadas.
Hombres sentados compartiendo juegos, vinos y esperando así, que mañana sea un nuevo día. Abuelos tomando el aire del atardecer, aturdidos con nuevas tecnologías diciendo que antaño esto no pasaba.
Jóvenes en búsqueda de sus espacios, identidad sexual y reconocimiento social.
Políticos con ideas, otros con objetivos personales, pocos con vocación.

Ahi quedan...
Esos momentos. Esas palabras. Esos recuerdos. Esas tristezas. Esa infancia. Esa adolescencia. Esos abrazos. Esas críticas. Esa marca. Ese llanto. Ese dolor. Esa iglesia. Esa plaza. Esa calle. Esa gente. Esos verdaderos amigos. Esos crueles. Esas abuelas. Esos saludos. Ese colectivo.

Ahí quedan...
Pero vuelvo, siempre volveré porque es mi esencia, mi ser, mi nostalgia, mi alegría y hoy, un nuevo retoño.

Ahí queda...
Hasta mañana.

lunes, 30 de diciembre de 2013

¡2014, Verás que sí, allí estaré!

Historias similares, semejantes, afines…  Allí, allá, aquí… Nos toca decir adiós al 2013. Quizás hoy, tal vez mañana, en algún rincón, acostado en la cama, sentado en el sofá, con música en los oídos, contemplando el arte o la naturaleza; el recuerdo nos invada y el llanto comience a brotar desde dentro… Una lágrima que, en su análisis más puntilloso, trasmite felicidad fugaz, transitoria, pasajera… Una lágrima que justifica lo bueno y lo malo, lo realizado, alcanzado, lo no logrado… lo fracasado.

Historias similares, semejantes, afines… Allí, allá, aquí… el tiempo es el dueño… Lo importante: hacer, actuar y vivir. Que el año entrante sea etapa de vibración, de sueños y sobre todo, de altruismo.   
     

Adiós 2013.

Para algunos una fecha marcada por la llegada de un nuevo retoño que comienza con el llanto, la primera sonrisa, la primera palabra… Para otros, despedida de aquellos que se han marchado para siempre; aquellos que tan sólo viven en el recuerdo, la nostalgia y en los sueños…

Llanto.

Fueron tantos… fueron muchos… probablemente seguirán siendo. Ambiguo y enigmático, presente estás en las alegrías, en la felicidad, en el dolor y la tristeza… Presente has estado en sociedad, en la soledad y sabes refugiarte allí, donde nadie más que yo soy partícipe, actor, responsable y… culpable.

Felicidad.

Dulce, tierna, apetecible, a veces momentánea, otras duradera, contagiosa, servicial, justa e injusta… Tienes un sabor a eternidad, te quedas plasmada en fotografías y recuerdos. Eres capaz de reflejarte en miradas, abrazos y gestos… Caminaste junto a mí, llegaste en momentos oportunos, has experimentado tu rostro en mi mirada, tus señas en mi sonrisa; te has hecho cuerpo de con mi esqueleto y alma con mis ojos…

Recuerdos.

Amasijo de melancolía, nostalgia, tristeza, felicidad… Ingredientes mezclados en su justa medida. Receta personal. Inventada. Tiempo oportuno de cosechar lo sembrado, de posicionarse frente a uno mismo. De saber lo que deberíamos haber hecho y lo que realmente hicimos… lo que no hicimos y deberíamos haber hecho…
Momento no de reproches ni de culpabilidad sino de cambios y compromisos.

Tiempo.

Comienzas, continuas y vuelves a empezar. Eres protagonista, espectador del ayer, hoy y del mañana. Eres testigo de muchos que sufren hambre, guerras, persecuciones…  Nace un nuevo día; el sol entrega su energía y vitalidad a millones de seres que hoy están y que mañana, no estarán… Aparece la noche que en su silencio y paz, acaricia el alma de miles de seres desparramados por el mundo. Y ahí estás, marcando el ritmo, viendo como aparecemos, caminamos, nos despedimos, fracasamos, triunfamos y nos dicen adiós…

Guerra.

Nadie puede ser indiferente a ello. No hay expresión humana para catalogar semejante crueldad y salvajismo. Niños, mujeres y hombres víctimas de ideologías políticas. Vidas apagadas en el anonimato, familias quebradas por algunos que deciden quién tiene el derecho a vivir y quien no. Personas donde sus derechos ya han sido derramados junto a su sangre…

2014. El tiempo lo decide.

El libro comienza nuevamente. Quizás el anterior no lo he podido finalizar, quedó marcado en algún capítulo o página… Soy autor, lector, personaje, mi propio destino. Puedo ser protagonista de otras historias. Entremezclar, interponer y hasta intercambiar…  A veces lloro porque tú lloras, puedo sentir, al colocar mi mano en tu pecho, esa tristeza que te ahoga… Otras tantas elevo la mirada al cielo, sonrío con fervor porque me trasmites felicidad permanente… Tantas veces quisiera ser participe de opiniones y decisiones políticas, a lo mejor aquí no entiendo pero simplemente preguntar: qué derecho tienen a matar, a exterminar pueblos por ideologías…

El 2014 será un año marcado por el compromiso, ¡lo sé!;  responsabilidad de ayudar al otro, inmiscuirse en proyectos que hagan al bien común.
El 2014 también será un año donde la solidaridad sea no sólo palabra sino acción…

Será un año, donde te mire a los ojos y tu alma pueda expresar la felicidad; felicidad momentánea o pasajera… pero seguro juntos la transformaremos en duradera y eterna.

¡FELIZ 2014!


jueves, 24 de enero de 2013

Aún...


Aún sigo amándote… He luchado contra todo para olvidarte, imposible.
Muchos son los recuerdos y sentimientos.  He intentado arrancarte pero no puedo.
Ordeno a mi corazón que deje de llorarte pero sigue envejeciendo por ti.
Ruego a la vida me devuelva tu amor y el cielo se apiade de mis plegarias. 

Muchos años han pasado, la esperanza sigo en pie, algún día volveré a tocarte…
Inmortal será mi alma para reencontrarme con tu amor y descansar junto a ti.
Ojalá el destino sea sabio, nos una en el camino, prometo sino desafiar a la muerte.

Regálame un último beso, alimenta mi ilusión, sacia mi sed con tu amor… 
Entrégame tus abrazos, sólo por un instante. Déjame decir un último: ¡Te quiero!
Grandes e infinitas son las gotas de amor que jamás vaciaran a mi alma.
Regálame una palabra, hazme creer que serás para mí… aunque sea: ilusión.
Entrégame tus labios. Seca mis lágrimas esta noche. La soledad será mi amiga.
Sabes que te quise. Que te espero. Que no te olvido. ¿Por qué no has regresado?
Amor mío…
           Caridad te he pedido... 
           Piedad te sigo pidiendo... 
           A lo mejor,  lástima te suplico...    
           Sólo un beso, un abrazo y un último ¡te quiero!
           Aún te espero... 

viernes, 27 de mayo de 2011

No sé cómo explicarte, cómo decirte o simplemente qué contarte…

Soy de esos que no logran, quizá por temor o por vergüenza, pronunciar una simple palabra o un breve comentario…

Pero sí puedo transmitir mis emociones, sensaciones y sentimientos con el tacto, con mi mirar y con mi escuchar… No me juzgues por lo que no digo, por lo que no suelo pronunciar o expresar… Sólo déjate llevar, únete a mis energías internas que, con el paso de los segundos, se transforma en un sistema único y difícil de explicar…

Al final, aquello que buscamos explicar, esa definición que tanto deseamos transmitir sólo se vive y experimenta en minutos, segundos, instantes… pero que cuánto más la trabajamos y practicamos más larga y duradera se vuelve…

El amor no se explica, el amor no se define… Se siente, vivencia y mastica.

Cuando estamos juntos y nada invade nuestros pensamientos; porque sólo tú y yo estamos inmersos en ese sistema de amor energético; cuando tu caricia traspasa mi exterior y recorre cada partícula de mis órganos para asentarse y registrarse en mi interior más recóndito; cuando tú cierras los ojos y sientes lo mismo que yo… es ahí; es entonces, cuando podemos decir que vivimos en el mismo cosmos y que estamos enamorados…

El amor no tiene discurso… Nace, crece, madura y eterniza.

El día que sienta que el tiempo ya no es el mismo, que el sol intenta no amanecer para nosotros, en ese momento, cogeré tu mano junto a la mía, volveré a mirarte fijamente como antaño, cerraremos los ojos y buscaremos, no en la culpa ni en los pecados, no en las acusaciones ni en los terceros, sino en aquellas partículas energéticas que tú y yo hemos transmitidos y será en ese instante donde descubriremos dónde y cómo hemos fallado… Sólo ha sido eso, un desliz, una inconstancia pasajera y un “no cuidar” momentáneo… Las agujas continuaran, el sol nuevamente amanecerá para ti y para mí y esta vez, no sólo nos aferraremos sino que también, nos amarraremos al deseo del amor: Cuidarnos…

El amor no se disuelve…. Simplemente reposa.

Aunque no logre ya tocarte, verte o contactar mis labios con los tuyos… cierro mis ojos, aunque me pesan, junto mis manos, ya no son las mismas, están ásperas, arrugadas y más lentas… pero te siento, aún te siento y continuas igual que el mismo día que tu alma se ha unido a la mía… no ha podido amor mío, no ha podido la muerte aislarte de mis emociones, sensaciones y energías… Respiro y huelo tu fragancia, me acaricio y percibo tu piel suave y delicada, cierro mis ojos y ahí te veo…

Perdóname por no decírtelo, perdóname por no expresarte verbalmente aquello que sentía y siento… Aunque si hoy estuvieses conmigo, sería igual… Nos introduciríamos en esa energía cósmica del amor… donde no hay palabras ni lenguaje que transmita lo que sentimos….