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sábado, 20 de septiembre de 2014

Las parodias de la vida humana... 


El virus del ébola ha matado ya ha 2.500 seres humanos... cada día más infectados, África volcada otra vez a la marginalidad... se mueren en camas pre - diseñadas, agonizando porque no tienen medicamentos...

En Irak decapitan a niños por ideologías religiosas, violan a sus madres... la guerra continua y Francia interviene.... friamente es cuestión política, humanamente es denigrante, triste, inconcebible...

España mantiene sus tópicos cotidianos... sí, a la independencia catalana, no,  a la independencia catalana.... se abre el cajón de Gallardon y se discute la Ley del aborto.... se cierra el cajón y se archiva el proyecto de ley... aparecen los fanáticos, derechistas, conservadores, retrógrados y reniegan de la Ley del aborto, del matrimonio humanitario... políticamente correcto  (han votado por y para eso) actualmente patético y asqueroso... Soportar a unos que defienden la "familia" cuando levantas la sabana y huele a podrido.... Si el derecho es derecho, la ley, es ley.

Argentina continúa con su política de "beneficencia" ensalza a una Hebe de Bonafini, a políticos acusados de corrupción, ex - presidentes que vendieron una Nación.... distribuyen planes, casas, dinero a cambio... tan sólo de alabar, venerar a una mujer que está encapsulando un país... políticamente inaceptable, inadmisible, dónde está la oposición, dónde están aquellos que pueden analizar y tienen voz en medios de comunicación...

En Brasil, país de carnaval, playas, "mundial", el 8% de la población vive: "sobrevive" con 2 dólares al día...Pero hay más, en India gran parte de la población se alimenta con 1.25 dólares  al día, el país más pobre del mundo y con mayor decesos de menores de 5 años...

En Grecia Lady Gaga mostrando sus "encantos" y coincidiendo con la Reina Regente española en uno de los hoteles más caros y lujosos... ella, Sofía gozando de su libertad de "corona"... Otros, los "no coronados" intentando llegar a final de mes...

En Escocia (aplaudo) el primer ministro dimite tras en NO al referéndum... será modelo a imitar?

En Gran Bretaña, Alemania u Holanda... cualquier ser humano de a pie puede indagar, preguntar y saber cuánto y por qué un miembro del estado cobra lo que cobra... en países vecinos, cruzando el "charco" solo basta con ser conocido y amigo para elevar la cuota mensual...

Un mundo sólo para humanos.
Un mundo que busca en el "más allá soluciones milagrosas".
Un mundo que comienza en mi puerta y termina en mi puerta.
Un mundo paradójico donde la política es sinónimo de "desconfianza" y "estabilidad económica", donde la educación y la salud es antónimo al derecho y la igualdad... un mundo donde la suerte es de algunos...

martes, 1 de abril de 2014

El Perdón: acto humano motivado por la valentía

No es de sabios ni de eruditos darse cuenta que la palabra perdón conlleva a un estado anímico puro y estable. Tampoco es de inteligentes ni de cultos experimentar cuál es la acción que nace cuando se pide perdón y cuál es la reacción al recibir el perdón.

Sumergidos en un mundo lleno de frases construidas, lenguajes adaptados, palabras que emergen porque simplemente quedan bien; nos acomodamos en un espacio de confort; transformamos las relaciones humanas en necesidades personales como si de un muñeco se tratase. Las adecuamos, manipulamos, falseamos y descartamos.

Nos movemos por códigos, algunos políticamente correctos (polite), otros, un tanto especiales (rude) donde se disparan mensajes sin darse cuenta que los sentimientos no contienen una barra protectora. Parece ser que aquellos, los “políticamente correctos” son capaces de perforar en lo más recóndito del “otro” donde el orgasmo y el placer esta vez, son manifestados por el lenguaje: herir y quedarse a gusto, de eso se trata.
Por otro lado, aquellos que están acostumbrados a afrontar la vida sin límites, donde no interesa si los códigos o el respecto suelen ser aprendidos desde la infancia; envían de manera directa y sin atajo el peor de los mensajes… Atacan sin consideración. Sin importar que frente a él hay uno de su misma especie. Aquí, el único objetivo es lanzar todo lo que nace de las entrañas, sin utilizar sinónimos o eufemismos. Eliminar, aplastar y matar los sentimientos de la otra persona, de eso se trata.

Así somos los seres humanos. Aunque también es cierto que hay muchos que son un tanto grises… Aquellos que, de manera pacífica, analítica, subjetiva, intentan concensuar y llegar a un punto de equilibrio. Estos, que a mi entender, son capaces de empatizar para inyectar un antídoto de verdad (construida) y algo de paz (necesitada).

Todo es fácil: insultar, mostrar el descontento, convertirse en “justiciero” a través del uso de la palabra, posicionarse en un bando o en otro… absolutamente todo es fácil, porque nace desde las vísceras, comienza a remontar y es esparcido utilizando un lenguaje correcto, moderado o grotesco.

¿Qué pasa luego? ¿Qué sucede cuando el cuerpo comienza a recomponerse de ese estado “visceral”? ¿Cuándo nos observamos en la más absoluta desnudez de nuestra intimidad?
¿Soy capaz (como todo ser humano) de analizar mi comportamiento y re-capitular cada escena interpretada?
¿Me doy cuenta que por mis miedos pongo escudos y para justificarme actúo como animal salvaje? 
¿Observo que detrás de esas palabras mal sonantes había simplemente un vacío que deseaba llenar?
¿Soy capaz –al menos a mí mismo- de reconocer que la ira, la rabia y la repugnancia fueron suficientes para actuar como he procedido?
¿Me doy cuenta que arrastro con todo y a todos, sin importar que algunos intentan que mi evaluación sea algo objetiva? 

La acción más cálida, constructiva, sentimental y sobre todo humana: la valentía de enfrentarse a lo dicho y pedir perdón. Un acto en el cual no hay frases hechas ni eufemismos para manifestar –desde lo más puro- el arrepentimiento.

Respirar profundo, con la sinceridad que florece del corazón y exclamar un perdón contundente… Porque no será más persona quien actúe primero y practique el acto de pedir perdón, sino quien realmente lo sienta desde el alma y lo ponga en práctica.  

Un perdón que emana y se manifiesta, una palabra que ilumina la mirada y llena de energía positiva el corazón. Aquél que asume la valentía de pedir perdón y quien es capaz de recibirlo, fundido en un abrazo que conecta y reacciona, son seres que asumen una equivocación y, a través de la madurez y la estabilidad emocional, recapacitan y vuelven al ciclo vital de todo ser humano: la comunicación.

Porque somos de materia débil,  con arranques y misterios propios de todo ser humano, porque aprendemos a medida que avanzamos, que cultivamos y que nos mojamos… Porque tenemos el don de la palabra y el carisma de querer… Por ello estamos especialmente capacitados para darnos cuenta que “meter la pata”, “pisar el palito”, “meter la gamba”, “irse de boca”, “tener un mal día” siempre tiene solución; siempre.

Jamás es tarde para re-valorar lo que hacemos. Sólo la muerte nos lleva a lamentaciones y nos deja con deudas impagas. Por eso, debemos utilizar la inteligencia, la valentía, la sensatez y aprender, una y mil veces a pedir perdón.

No afecta quién tome la iniciativa… lo que importa es construir.



viernes, 14 de marzo de 2014

El valor de lo pequeño

Camino entre la muchedumbre, me detengo, miro cada gesto, cada movimiento, a veces, alguien se apiada y me observa; proyecta su mirada sobre la mía y mi alma intenta conectar con este mundo…

A veces, alguien es capaz de extender su mano y hacer un mero acercamiento sobre la mía, rozar piel con  piel… pero entiendo que es algo inadecuado.

Llega el frío y el silencio. Una noche solitaria y llena de recuerdos; lo único que me ayuda a respirar e impulsarme al nuevo amanecer… Hoy, sentado en este pedazo de cartón, intentando cubrirme del frío y de la brisa, poder cerrar los ojos y que el mañana, ese día que en horas llegará, me brinde la oportunidad de pertenecer a él y no de ser un simple mendigo; una persona que ayer, por suerte o por victoria tuvo oportunidades, risas, miradas y felicidad… Todo eso se ha desvanecido… el sistema, el mundo, la política, la crisis o yo mismo me han dejado en esto: una persona que sólo emite pena y recibe monedas o trozos de pan para saciar el estómago. Una persona sin alma, porque ella ha decidido abandonarlo, no pertenecer a ese presente, no desea penas ni lástima alguna. Sólo queda este cuerpo, rajado por el tiempo, lleno de fatigas por falta de proteínas, consumido por el alcohol; vicio que ayuda a olvidar…

Me marea tanta gente. Pero continúo…  Mis horas son diferentes a las tuyas, no tengo miedo a cerrar los ojos y decir adiós, nadie sentirá mi ausencia, quizá, pero quizás, alguna abuela que me baja todas las mañanas un vaso de leche caliente, o el dueño del bar de la esquina que me permite entrar a su baño… o a lo mejor, aquél niño del edificio de enfrente que me saluda todas las noches antes de irse a dormir…

No tengo miedo a decirlo, son un vagabundo, una especie de humano en situación límite, una persona que daría lo que no tiene por sentir un verdadero abrazo, aquellos que seguro tú, recibes todos los días. Sería la persona más feliz con tan solo una mirada y un te quiero, una sonrisa de esas que salen de las profundidades de todo ser humano…

Antes, no era conciente del apretón de una mano, el calor que sale de ella… hoy, junto las mías y ensayo cómo sería si viniese alguien y me daría un “apretón”.

Las noches son largas, suelen ser sinceras, frágiles y muy amargas…. Pasan jóvenes sonriendo a carcajadas, saltando y cantando, caminan parejas, enamorados y construyendo un futuro juntos… nadie me ve, no son capaces de girar su rostro y observarme, aquí estoy, sentado en este rincón. Con mis pantalones sucios, destrozados por el tiempo, mi chaqueta donada por una bella y amable anciana que me dijo: -¡cuídala mucho que era de mi marido!,  mi pelo largo, duro, descuidado, un rostro apagado, asfixiado y una mirada sin alma…

No pretendo dar lástima. No quiero ni deseo juzgar. No eres responsable de mí día a día. No es mi intención sacarte una lágrima. Ni hacer de este escrito una imagen de cómo soy.

Simplemente, escribo porque deseo, anhelo, pido a gritos que mi alma regrese… para eso, sólo basta una mirada, un abrazo, una sonrisa.




P/D: Ojalá, seamos capaces de ver más allá de nuestro universo.





domingo, 9 de marzo de 2014

Jamás te apagarás

Te dicen de pequeño que el simple hecho de irte, de desaparecer –así, sin decir adiós- es porque aquella estrella que potencia su luz en el firmamento necesitaba de tu energía…

Te dicen que por las prisas de la maleta y el no saber qué llevar, se olvidó –o mejor dicho- no pudo darte el beso de despedida…

Te dicen que algún día –cuando seas grande- entenderás y comprenderás, pero que si extrañas y sientes su ausencia; mires al cielo y tan sólo hables con tan infinita distancia… aunque cierres un ojo y simules poder tocarla con la puntita del dedo…

Te dicen y repiten que Dios se lleva a los mejores para estar junto a él… que así propagan su sabiduría, amor y sobre todo su calidez…

Los años, las arrugas, los fracasos, las amistades, las lágrimas, los desafíos, las risas, los dolores y el aprendizaje de la misma vida afirman que,  aquello que te habían dicho no es del todo erróneo…

Muchas veces salgo por las noches y vuelvo a cerrar un ojo e intentar contactar con la estrella que más brilla…

Muchas veces, cuando cierro los ojos, quedo a expensas que te acerques y me digas algo susurrando al oído… o que en mis sueños me conduzcas a recuerdos y emociones que se hacen presente en mi inconsciente.
    
Muchas veces, cuando mi mente lo decide y mi alma necesita distanciarse de la monotonía, me siento espectador de mi propia película, soy cámara, guionista, actor y editor… momentos únicos, irrepetibles, etapas en las que estás presente y fuiste semilla de muchísimos frutos…

Otras veces, cuando el silencio se transforma en vacío y en un dolor inexplicable, cuando fluyen lágrimas inevitables, preguntas y más preguntas; cuando la angustia, el miedo y sobre todo, el echarte de menos irrumpen el día a día, cuestiono a la naturaleza, a lo infinito, al Dios, al más allá… y todo se desvanece… porque intuyo que por necesidad, por turbación, por tradición nos aferramos a lo desconocido…

Pero déjame decirte que:

Mientras tenga conciencia de quién soy; estarás no en una estrella ni en un rezo, en una foto o en una petición; sino en mi propia mente y en mis recuerdos…

Mientras pueda escribir, emocionarme con mis palabras, leer y acercarme a valores compartidos, seremos autores y lectores… seremos seres encontrados por una misma pasión... 

Mientras duerma, descanse y guíe a mis sueños, aparecerás y viviremos el pasado en un presente continuo… te contaré mis problemas y me aconsejarás como tantas y tantas veces… 


Mientras yo esté vivo… ¡tú no te irás!

lunes, 30 de diciembre de 2013

¡2014, Verás que sí, allí estaré!

Historias similares, semejantes, afines…  Allí, allá, aquí… Nos toca decir adiós al 2013. Quizás hoy, tal vez mañana, en algún rincón, acostado en la cama, sentado en el sofá, con música en los oídos, contemplando el arte o la naturaleza; el recuerdo nos invada y el llanto comience a brotar desde dentro… Una lágrima que, en su análisis más puntilloso, trasmite felicidad fugaz, transitoria, pasajera… Una lágrima que justifica lo bueno y lo malo, lo realizado, alcanzado, lo no logrado… lo fracasado.

Historias similares, semejantes, afines… Allí, allá, aquí… el tiempo es el dueño… Lo importante: hacer, actuar y vivir. Que el año entrante sea etapa de vibración, de sueños y sobre todo, de altruismo.   
     

Adiós 2013.

Para algunos una fecha marcada por la llegada de un nuevo retoño que comienza con el llanto, la primera sonrisa, la primera palabra… Para otros, despedida de aquellos que se han marchado para siempre; aquellos que tan sólo viven en el recuerdo, la nostalgia y en los sueños…

Llanto.

Fueron tantos… fueron muchos… probablemente seguirán siendo. Ambiguo y enigmático, presente estás en las alegrías, en la felicidad, en el dolor y la tristeza… Presente has estado en sociedad, en la soledad y sabes refugiarte allí, donde nadie más que yo soy partícipe, actor, responsable y… culpable.

Felicidad.

Dulce, tierna, apetecible, a veces momentánea, otras duradera, contagiosa, servicial, justa e injusta… Tienes un sabor a eternidad, te quedas plasmada en fotografías y recuerdos. Eres capaz de reflejarte en miradas, abrazos y gestos… Caminaste junto a mí, llegaste en momentos oportunos, has experimentado tu rostro en mi mirada, tus señas en mi sonrisa; te has hecho cuerpo de con mi esqueleto y alma con mis ojos…

Recuerdos.

Amasijo de melancolía, nostalgia, tristeza, felicidad… Ingredientes mezclados en su justa medida. Receta personal. Inventada. Tiempo oportuno de cosechar lo sembrado, de posicionarse frente a uno mismo. De saber lo que deberíamos haber hecho y lo que realmente hicimos… lo que no hicimos y deberíamos haber hecho…
Momento no de reproches ni de culpabilidad sino de cambios y compromisos.

Tiempo.

Comienzas, continuas y vuelves a empezar. Eres protagonista, espectador del ayer, hoy y del mañana. Eres testigo de muchos que sufren hambre, guerras, persecuciones…  Nace un nuevo día; el sol entrega su energía y vitalidad a millones de seres que hoy están y que mañana, no estarán… Aparece la noche que en su silencio y paz, acaricia el alma de miles de seres desparramados por el mundo. Y ahí estás, marcando el ritmo, viendo como aparecemos, caminamos, nos despedimos, fracasamos, triunfamos y nos dicen adiós…

Guerra.

Nadie puede ser indiferente a ello. No hay expresión humana para catalogar semejante crueldad y salvajismo. Niños, mujeres y hombres víctimas de ideologías políticas. Vidas apagadas en el anonimato, familias quebradas por algunos que deciden quién tiene el derecho a vivir y quien no. Personas donde sus derechos ya han sido derramados junto a su sangre…

2014. El tiempo lo decide.

El libro comienza nuevamente. Quizás el anterior no lo he podido finalizar, quedó marcado en algún capítulo o página… Soy autor, lector, personaje, mi propio destino. Puedo ser protagonista de otras historias. Entremezclar, interponer y hasta intercambiar…  A veces lloro porque tú lloras, puedo sentir, al colocar mi mano en tu pecho, esa tristeza que te ahoga… Otras tantas elevo la mirada al cielo, sonrío con fervor porque me trasmites felicidad permanente… Tantas veces quisiera ser participe de opiniones y decisiones políticas, a lo mejor aquí no entiendo pero simplemente preguntar: qué derecho tienen a matar, a exterminar pueblos por ideologías…

El 2014 será un año marcado por el compromiso, ¡lo sé!;  responsabilidad de ayudar al otro, inmiscuirse en proyectos que hagan al bien común.
El 2014 también será un año donde la solidaridad sea no sólo palabra sino acción…

Será un año, donde te mire a los ojos y tu alma pueda expresar la felicidad; felicidad momentánea o pasajera… pero seguro juntos la transformaremos en duradera y eterna.

¡FELIZ 2014!